Columna de opinión: Seguridad y aprendizaje socioemocional: alternativas para una sociedad más pacífica [por Benjamín Abufom]

Columna de opinión: Seguridad y aprendizaje socioemocional: alternativas para una sociedad más pacífica [por Benjamín Abufom]

Benjamin Abufom Silva, asesor del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar PUCV y coordinador de A Convivir Se Aprende en Cabildo

En Chile, la palabra seguridad se ha instalado con fuerza en el debate público. Desde la presencia militar en las fronteras hasta la inversión en infraestructura urbana, las propuestas buscan responder a una creciente sensación de inseguridad. Sin embargo, pocas voces destacan el rol que podría tener el aprendizaje socioemocional como estrategia preventiva frente a las múltiples formas de violencia que afectan nuestra convivencia. Nos cuesta reconocer, todavía, que la seguridad también se juega en el ámbito de las emociones.

En el sistema educativo, los conflictos dentro de las comunidades han adquirido una centralidad ineludible. Las denuncias ante la Superintendencia de Educación y la constante difusión de noticias sobre hechos de agresión en establecimientos han instalado la percepción de que la violencia ha aumentado, generando la demanda de hacer algo con urgencia. Frente a ello, las escuelas han desplegado respuestas diversas: desde la aplicación de la Ley Aula Segura hasta la creación de protocolos y comisiones, pasando por el desarrollo de medidas disciplinarias formativas.

Sin embargo, estas respuestas, aunque comprensibles, han terminado por burocratizar el abordaje del conflicto. Nos encontramos con escuelas que funcionan con lógicas de tribunales internos: se recopilan antecedentes, se emiten sanciones, se siguen procedimientos y se archivan casos. No se trata de abogar por la eliminación de los procesos burocráticos, si no de desarrollar procesos de resolución de conflictos coherentes con el rol de enseñanza de las escuelas. Recientemente,  Rodrigo Egaña, director de Educación Pública (DEP), señaló el impacto de la burocracia injustificada en la educación chilena, junto con la importancia de aumentar los tiempos para liderar aprendizajes mediante la reducción de la sobrecarga administrativa.

Es importante que la puesta en acción de la nueva ley de Convivencia Educativa que se tramita en el Congreso no implique un exceso de burocracia en gestión de la convivencia educativa, manteniendo su foco en la coordinación interinstitucional y un enfoque preventivo.

El modo actual para abordar la violencia revela un conflicto existencial de la escuela chilena: cuando surgen problemas de convivencia, recurrimos antes a los marcos normativos y no a los procesos pedagógicos. Pero lo esencial de la escuela no son los protocolos, sino los vínculos y procesos de enseñanza-aprendizaje que en ella se generan. Allí radica su verdadero poder transformador: en la posibilidad de enseñar a convivir, con las contradicciones que eso implica. 

A nivel nacional, persiste la idea de que la convivencia escolar y lo pedagógico son ámbitos separados, una dicotomía que disminuye el potencial de ambos campos. La convivencia se reduce a gestión de incidentes, mientras la enseñanza pierde su capacidad de formar personas integrales. El aprendizaje socioemocional no debería verse como un medio para mejorar resultados, aunque la evidencia demuestra su impacto, sino como un objetivo pedagógico esencial para la prevenir la violencia y fortalecer el sentido de comunidad

Un estudiante que sabe identificar sus emociones, ponerse en el lugar del otro, sea víctima o agresor, y expresar lo que siente, enfrentará los conflictos de otro modo. No se trata de distinguir entre “buenos” y “malos”, sino de crear condiciones para una paz duradera, una paz que no dependa de la ausencia de conflicto, sino de nuestra capacidad para enfrentarlos colectivamente. Una paz que no se construye desde la autorregulación individual o las normativas, sino desde los aprendizajes en conjunto de comunidades educativas. 

Algunos critican que el sistema educativo ponga énfasis en lo socioemocional mientras persisten los bajos resultados en comprensión lectora. Pero se trata de una aparente contradicción: aprender a comprender textos y comprender emociones son procesos complementarios, no opuestos. Ambos fortalecen las habilidades que permiten a los estudiantes pensar, dialogar y construir una sociedad pacífica en conjunto con sus comunidades educativas. 

¿Cómo avanzar en esta línea? Un camino concreto es fortalecer el Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA), especialmente en sus dimensiones socioemocionales y de convivencia. La toma de decisiones basada en evidencia es un principio fundamental de las políticas públicas, y el ámbito educativo no debería ser la excepción. Evaluar, ajustar y acompañar a las escuelas en el desarrollo de estos aprendizajes puede marcar una diferencia real.

Red de Valparaíso de A Convivir se Aprende promueve alianzas estratégicas entre escuelas de la comuna

Red de Valparaíso de A Convivir se Aprende promueve alianzas estratégicas entre escuelas de la comuna

La Red de Convivencia Educativa de Valparaíso culminó su ciclo de trabajo fortaleciendo el vínculo familia–escuela y consolidando alianzas estratégicas entre establecimientos del territorio a través de un proceso sostenido de visitas cruzadas, colaboración interescuela y análisis compartido de prácticas.

Esta red se enmarca en el programa A Convivir se Aprende, iniciativa del Ministerio de Educación, parte del Plan de Reactivación Educativa e implementada en la región de Valparaíso por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través del Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) de la Escuela de Psicología.


En la comuna de Valparaíso, el acompañamiento se desarrolló durante dos años con establecimientos del SLEP Valparaíso y escuelas particulares subvencionadas. El seremi de Educación de la región de Valparaíso, Juan Pablo Álvarez, destacó la importancia del trabajo territorial y el valor de la colaboración sostenida entre comunidades educativas: “Hemos visto los avances y el valor del trabajo colaborativo entre los establecimientos educacionales para compartir buenas prácticas, problemáticas y elaborar soluciones en conjunto. Este programa que está enmarcado en el Plan de Reactivación Educativa, tiene frutos con las comunidades educativas y esperamos que este trabajo se mantenga durante el tiempo, ya que la convivencia es un aprendizaje y un esfuerzo colectivo”.

Una de las experiencias más significativas del proceso fue la articulación entre la Escuela Gaspar Cabrales y la Escuela Ciudad de Berlín, cuyo intercambio permitió observar prácticas de convivencia, dialogar sobre desafíos comunes y reforzar estrategias vinculadas a la relación familia–escuela. Su directora, Pía Moraga, valoró la experiencia: “Tenemos las mismas problemáticas, muchas veces los mismos desafíos que enfrentar y esta posibilidad de retroalimentación mutua, de una conversación pedagógica entre profesionales, creo que fue muy valiosa para ambas comunidades (…) para crear nuevas acciones, actividades, ideas o también para mejorar las que ya tienen”.

El cierre de la red, realizado en el Salón de Honor de Casa Central PUCV, incluyó un espacio de devolución de resultados del ciclo de visitas entre establecimientos, análisis colectivo y proyección de la sostenibilidad del trabajo en el territorio para el 2026.

Para Héctor Opazo, coordinador general de A Convivir se Aprende en Valparaíso y coordinador de PACES PUCV, las visitas entre escuelas se convirtieron en un sello del proceso: “Estamos orgullosos del trabajo de visitas entre establecimientos, en las que las escuelas de distintas zonas de la comuna compartieron sus experiencias en la gestión de la convivencia escolar”.

El encuentro marcó el cierre de una etapa que deja instalada una red más articulada, con prácticas colaborativas consolidadas y un compromiso compartido por fortalecer la convivencia y el vínculo familia–escuela en el territorio porteño.

Comuna de Cabildo consolida dos años de trabajo territorial para fortalecer la convivencia educativa

Comuna de Cabildo consolida dos años de trabajo territorial para fortalecer la convivencia educativa

A través de 16 sesiones de trabajo sistemático, la Red de Convivencia escolar de Cabildo desarrolló herramientas clave en salud mental y medidas formativas, potenciando la colaboración entre escuelas del territorio.

Cabildo, noviembre de 2025.— Tras un proceso de acompañamiento sostenido de dos años, la Red de Convivencia Educativa de Cabildo ha finalizado un ciclo clave orientado a robustecer las capacidades de los equipos directivos y de gestión. Esta iniciativa forma parte del programa “A Convivir se Aprende”, impulsado por el Ministerio de Educación y ejecutado en la región por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

El trabajo en Cabildo se caracterizó por un enfoque técnico y práctico, donde 16 sesiones de red permitieron a las escuelas pasar del diagnóstico a la creación de productos concretos para mejorar la convivencia en sus aulas.

Herramientas para la gestión y la formación

Uno de los principales logros de esta red fue el desarrollo de una guía paso a paso para la implementación de medidas formativas. Este recurso permite que cada establecimiento pueda abordar los conflictos de manera organizada, pedagógica y pertinente a su realidad local, alejándose de visiones meramente punitivas.

Además, ante las necesidades detectadas en el territorio, la red priorizó la formación en:

  • Prevención del riesgo suicida: Capacitaciones específicas para detectar y actuar a tiempo ante situaciones de crisis de salud mental.
  • Bienestar socioemocional: Estrategias para cuidar la salud mental de los equipos educativos y de los estudiantes.
  • Alianzas Estratégicas: La consolidación de un sistema de apoyo mutuo entre escuelas para compartir recursos y soluciones ante problemas comunes.

Sostenibilidad y autonomía territorial

El programa ha permitido que los sostenedores y equipos de gestión de Cabildo no solo adquieran conocimientos, sino que establezcan una red de confianza que trasciende la duración del acompañamiento universitario. La creación de estas alianzas estratégicas ha sido fundamental para que la comuna desarrolle una autonomía creciente en la resolución de sus prioridades de convivencia.

«El objetivo ha sido fortalecer las habilidades para abordar la violencia y favorecer el bienestar. Hoy las escuelas cuentan con un camino trazado y capacidades instaladas para seguir trabajando de manera colaborativa», señalaron desde el equipo del programa.

Esta intervención es liderada en la región por el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) de la PUCV, reafirmando el valor del trabajo en red como motor de cambio para la educación pública.

Red de Convivencia de Villa Alemana fortalece la colaboración interescuelas y el aprendizaje socioemocional

Red de Convivencia de Villa Alemana fortalece la colaboración interescuelas y el aprendizaje socioemocional

En el marco del programa “A Convivir se Aprende”, comunidades educativas de Villa Alemana compartieron sus estrategias para construir entornos escolares más inclusivos, destacando el trabajo entre colegios municipales y particulares subvencionados.

Villa Alemana, noviembre de 2025.— Durante el ciclo de trabajo 2024-2025, la Red de Convivencia Educativa de Villa Alemana se ha consolidado como un espacio clave para el intercambio de experiencias pedagógicas y el fortalecimiento de la educación socioemocional en la comuna. El programa, parte del Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación, es ejecutado en la región por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

Uno de los hitos más relevantes de esta red ha sido la capacidad de articular a establecimientos de distintas dependencias —municipales y particulares subvencionados— bajo un propósito común: reconocer y sistematizar estrategias que mejoren el clima de aula.

Aprendizaje colaborativo en red

Las jornadas de trabajo han permitido a los equipos de convivencia no solo dialogar sobre sus desafíos, sino también vivenciar prácticas replicables. «Cada sesión parte con una instancia de reconocimiento socioemocional para luego avanzar hacia propuestas conjuntas. Nos vamos con un aprendizaje y una visión compartida del trabajo en red», destacan los participantes de la red.

Entre las experiencias destacadas, se encuentran:

  • La Jornada «Te Valoro»: Un espacio de reconocimiento de valores institucionales compartido por los establecimientos participantes.
  • Gestión de la Inclusión: El intercambio de visiones sobre cómo abordar la diversidad dentro del aula, tomando como referencia proyectos exitosos de liceos de la zona.
  • Alianzas Artísticas: La creación de encuentros interescuelas donde el arte y el teatro se utilizan como herramientas para desarrollar pensamiento crítico y habilidades relacionales.

Proyectando la sostenibilidad

El desafío para el próximo año es dar continuidad y autonomía a esta red. Los profesionales coinciden en que la confianza construida entre las comunidades educativas ha sido fundamental para proyectar un trabajo a largo plazo. La implementación de esta red en Villa Alemana es liderada por el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) y el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva, reafirmando el compromiso de la universidad con la mejora de la educación pública y la convivencia en los territorios.

Comunidades educativas de San Felipe comparten sus experiencias en Encuentro del Programa A Convivir Se Aprende

Comunidades educativas de San Felipe comparten sus experiencias en Encuentro del Programa A Convivir Se Aprende

San Felipe, Octubre 2025.- Representantes de establecimientos educacionales de la provincia de San Felipe participaron en el Encuentro de Buenas Prácticas en Convivencia Educativa, una instancia que marcó el cierre de la Red Comunal de Convivencia de San Felipe, desarrollada en el marco del programa A Convivir Se Aprende, parte del Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación, ejecutado en la Región de Valparaíso por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES).

El encuentro, realizado en el Teatro Municipal de San Felipe, reunió principalmente a directores, jefes de UTP y encargados de convivencia escolar de establecimientos de la provincia, quienes participaron en una jornada de diálogo, reflexión y presentación de experiencias desarrolladas durante los dos años de implementación del programa.

“Realmente queremos resaltar esta actividad donde hemos conocido distintas experiencias de colegio, de establecimientos educacionales de la comuna de San Felipe en materia de convivencia escolar. Hemos apreciado como la creatividad de los equipos docentes y también toda la comunidad escolar han generado iniciativas innovadoras para los estudiantes y así abordar de forma íntegra la convivencia escolar”, destacó Daniel Muñoz Pereira, Delegado Presidencial Provincial de San Felipe.

Además, en la jornada contó con una mesa de reflexión sobre sostenibilidad y proyecciones de la Red de Convivencia, con la participación de Yasna Flos, subdirectora de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico del SLEP Aconcagua, Daniel Vidal, coordinador de Convivencia Educativa del DAEM San Felipe y Paola Pino, encargada de Convivencia Escolar del Liceo Particular Mixto de San Felipe.

Dos años de trabajo colaborativo

Durante 2024 y 2025, la Red A Convivir Se Aprende San Felipe es un espacio de formación y colaboración entre equipos de convivencia, generando instancias de intercambio de experiencias, construcción conjunta de estrategias y fortalecimiento de habilidades para la gestión de la convivencia escolar.

Florencia Almazán, psicóloga educacional de PACES PUCV y coordinadora de ACSA en San Felipe explicó que este encuentro correspondió a la séptima sesión de la red comunal y permitió a las escuelas participantes presentar las acciones que han construido colectivamente a partir de los aprendizajes y desafíos compartidos en el marco del programa. “Es un hito importante porque nos permite pensar en cómo este trabajo lo vamos a sostener el próximo año, cuando la comuna ya no se encuentre dentro del Programa Convivirse Aprende y eso es clave para que puedan seguir mejorando en las prácticas de convivencia escolar que ya han iniciado durante este periodo”.

Escuelas que aprenden y comparten

Entre las experiencias presentadas destacó la del Colegio Buen Pastor de San Felipe, que compartió los avances alcanzados en su gestión de la convivencia escolar, fruto del trabajo articulado con la red comunal.

Una red que proyecta sostenibilidad

Durante el diálogo entre representantes del SLEP Aconcagua, del DAEM de San Felipe y de las propias comunidades educativas. se destacó la importancia de mantener la colaboración interinstitucional y de continuar fortaleciendo las capacidades locales para una gestión de la convivencia educativa más inclusiva, democrática y sostenible en el tiempo.

El Programa A Convivir Se Aprende se ha implementado durante 2024 y 2025 en la comuna de San Felipe, a través de tres componentes: acompañamiento focalizado a escuelas, redes comunales de convivencia educativa y encuentros regionales de formación, integrando el trabajo de establecimientos públicos y particulares subvencionados.

Columna de Opinión: Colaborar para transformar: Desafíos Actuales de la Psicología Educacional [por Florencia Almazán]

Columna de Opinión: Colaborar para transformar: Desafíos Actuales de la Psicología Educacional [por Florencia Almazán]

Aunque existen antecedentes históricos, en Chile la relación entre pedagogía y psicología se formaliza normativamente con la Ley 20.248 de Subvención Escolar Preferencial (SEP) en el año 2008 y el Decreto 170 que implementó el Programa de Integración Escolar (PIE) en 2010. Respecto a esta relación, la investigación muestra una preocupante tendencia a trasladar el modelo clínico al contexto escolar (López et. al 2011), reproduciendo la psicologización e individualización de los fenómenos educativos sin considerar factores culturales, sociales y escolares que son necesarios para comprender y abordar lo que ocurre en la escuela. 

En un contexto marcado por episodios de violencia escolar y problemáticas de salud mental, el rol de psicólogas y psicólogos plantea un desafío ético y político. No se trata solo de acompañar trayectorias individuales, sino de comprometerse activamente con la construcción de comunidades educativas respetuosas, democráticas e inclusivas. La violencia social que atraviesa los vínculos escolares exige repensar el quehacer profesional desde una mirada colectiva y transformadora, en la que la psicología educacional contribuya a una cultura de paz mediante experiencias compartidas de aprendizaje y bienestar.

En el marco del Programa A Convivir se Aprende (ACSA) del Ministerio de Educación, implementado en la región por el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, hemos conocido a profesionales de la psicología educacional que, desde un enfoque promocional, colaboran con docentes e impulsan prácticas centradas en la formación integral de estudiantes. En estos acompañamientos se han implementado consejos pedagógicos de convivencia escolar, espacios que articulan el trabajo entre equipos psicosociales y docentes, no centrados en los casos individuales, sino en objetivos curriculares. Estas experiencias muestran que se puede avanzar hacia escuelas que aborden pedagógicamente la convivencia, pese a que enfrenten obstáculos estructurales como la falta de tiempo para sostener estos procesos.

En este horizonte, la psicología educacional cumple un rol clave para que los espacios educativos sean lugares de bienestar, donde se aprenda a convivir. Si bien avanzar hacia un enfoque menos clínico e individualizante representa un desafío para las y los profesionales de la psicología, una vez superado, surge otra barrera igual o más compleja: la persistencia de estas lógicas en el resto de los actores escolares, desde equipos directivos y docentes hasta familias y asistentes de la educación. ¿Cómo impulsar una transformación genuina si estas miradas son aún demandadas y reproducidas por quienes también aspiran a ser agentes de cambio? El desafío, entonces, no es solo profesional, sino colectivo.

14 Escuelas de Villa Alemana participan de la red de Convivencia Educativa

14 Escuelas de Villa Alemana participan de la red de Convivencia Educativa

En las dependencias de la Escuela Diego Portales del sector sur de Villa Alemana, 14 escuelas de la comuna se reunieron en la 6ta Red de Convivencia Educativa en el marco de la implementación del Programa A Convivir Se Aprende de Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación.  

Villa Alemana vivió la sexta sesión de la Red de Convivencia Educativa, en el marco del programa A Convivir Se Aprende, impulsado por el Ministerio de Educación y ejecutado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) y el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva.

En esta jornada, equipos directivos, docentes y profesionales de distintos establecimientos de la comuna se reunieron para planificar colaborativamente el cierre del año, proyectar la sostenibilidad de la Red y evaluar los avances alcanzados. La sesión también incluyó actividades participativas que permitieron reflexionar sobre el aprendizaje socioemocional, compartir buenas prácticas y pensar estrategias conjuntas para seguir fortaleciendo la convivencia educativa.

Amanda Franulic psicóloga y coordinadora comunal del programa en Villa Alemana destaca los alianzas que se han generado dentro de la red entre establecimientos municipales y particulares subvencionados. “Estamos fortaleciendo los vínculos a niveles territoriales, es decir, construir territorios dentro de la comuna para que puedan ir trabajando y articulándose y concretando ciertas acciones en conjunto”.

Uno de los énfasis del encuentro estuvo en la importancia de compartir experiencias, generando un espacio de acompañamiento y retroalimentación. “Me tocó participar en la mesa de escuelas del sector sur de Villa Alemana y concretamos ideas de cómo potenciar vínculos para fortalecer las trayectorias educativas de los estudiantes que terminando su educación básica tienen que partir a los otros establecimientos de la comuna”, explica Francisco Troncoso,  psicólogo de la dupla psicosocial de la Escuela Juan Bautista Alberdi de Villa Alemana.

Este es el segundo año de la Red de Convivencia Educativa de Villa Alemana, espacio participativo y contextualizado a las necesidades territoriales, donde los establecimientos comparten prácticas, elaboran acciones conjuntas y fortalecen su compromiso con la formación integral y la vida en comunidad.

Escuelas de la región de Valparaíso se reunieron en San Antonio para fortalecer la pedagogización de la convivencia educativa

Escuelas de la región de Valparaíso se reunieron en San Antonio para fortalecer la pedagogización de la convivencia educativa

San Antonio, agosto, 2025.- El Centro Cultural de San Antonio fue sede del Encuentro Regional de Formación para la Pedagogización de la Convivencia Educativa, enmarcado en la implementación del programa A Convivir Se Aprende (ACSA), parte del Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación. La iniciativa es ejecutada desde el 2023 en la región de Valparaíso por el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar de la Escuela Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

El encuentro reunió a más de 90 participantes, entre ellos equipos directivos, docentes, profesionales y encargados de convivencia escolar de distintas comunas de la región, con el propósito de fortalecer la integración de la convivencia educativa en el currículo y consolidar la articulación entre estamentos.

El jefe provincial de educación de San Antonio, Sergio Baeza Cabello, valoró que este encuentro tuviera lugar en la comuna y la entrega de orientaciones. “Tuvo un alto desarrollo de herramientas para los equipos y esperamos que permitan a las comunidades escolares sean más autónomas en la resolución de sus propias dificultades para poder mejorar la convivencia escolar”.

Verónica López, académica de la Escuela de Psicología PUCV y directora del Centro de Investigación para la Educación Inclusiva, presentó los fundamentos de la pedagogización de la convivencia educativa, abordando su valor como fin formativo. “Lo que hemos aprendido a lo largo de estos años de implementación de ACSA es, primero, que la alianza entre el sector público y las universidades es muy importante; y segundo, que efectivamente a convivir se aprende: la convivencia es un objetivo de aprendizaje, un fin en sí mismo que apoya la formación ciudadana”.

El segundo bloque estuvo a cargo del asesor de A Convivir Se Aprende y coordinador del programa en la comuna de Cabildo, el profesor Benjamín Abufom, quien entregó orientaciones clave para avanzar en la pedagogización de la convivencia destacando condiciones institucionales necesarias y experiencias que permiten llevar estas ideas al trabajo cotidiano de las escuelas.

En el tercer bloque Aaron López, sociólogo y asesor del programa, profundizó en los elementos de gestión que resultan imprescindibles para articular a los equipos educativos, el rol del liderazgo directivo, la planificación conjunta y la colaboración interdisciplinaria como ejes centrales.

El programa A Convivir Se Aprende se desarrolla en la región de Valparaíso mediante tres componentes: encuentros de formación regional, redes comunales de convivencia y acompañamientos focalizados en escuelas. En el 2022, las comunas iniciales de la implementación fueron Nogales, Hijuelas, La Calera, El Quisco, Quintero, Concón y Viña del Mar. En 2023, se sumaron las comunas de San Antonio y Rapa Nui. Para el periodo de 2024 – 2025, el programa se expande a nuevas comunas, incluyendo Villa Alemana, Valparaíso, San Felipe y Cabildo, ampliando así su impacto y fortaleciendo su red de apoyo en la convivencia educativa en la regIón.

Red Comunal de Convivencia Educativa se reunió en Colegio Hispano de Villa Alemana en el marco del programa “A Convivir Se Aprende”

Red Comunal de Convivencia Educativa se reunió en Colegio Hispano de Villa Alemana en el marco del programa “A Convivir Se Aprende”

Este miércoles 17 de julio se desarrolló una nueva sesión de la Red Comunal de Convivencia Escolar en Villa Alemana, instancia que convocó a encargados de convivencia, equipos directivos y representantes de sostenedores de escuelas públicas y subvencionadas, en el Colegio Particular Subvencionado Hispano.

La red forma parte del trabajo sostenido que realiza el equipo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) en la comuna, en el marco del programa ministerial A Convivir Se Aprende, iniciativa del Ministerio de Educación se implementa en la región de Valparaíso a través del Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) de la Escuela de Psicología de la PUCV y el Centro de Educación Inclusiva.

Durante la jornada, se retomaron elementos trabajados en sesiones anteriores y se dio paso al análisis de prácticas en convivencia escolar mediante metodologías colaborativas como el “Elevator Pitch” y la aplicación de pautas de reflexión conjunta. La actividad permitió que representantes de establecimientos focalizados compartieran sus experiencias, desafíos y estrategias con miras a fortalecer el trabajo territorial y generar redes de apoyo entre pares.

El programa A Convivir Se Aprende contempla una implementación de dos años por territorio, enfocándose en la mejora de la convivencia escolar, la participación y el bienestar en las comunidades educativas. En ese marco, las redes comunales son espacios clave de coordinación, reflexión pedagógica y aprendizaje colectivo, donde se articulan esfuerzos entre los distintos actores del sistema escolar local.

Desde el equipo PACES-PUCV valoraron la participación sostenida de las comunidades escolares en estas instancias, así como el compromiso de los establecimientos por avanzar en el desarrollo de prácticas que promuevan entornos educativos más justos, participativos y saludables.

Equipos educativos de la Región de Valparaíso participaron en jornada regional del Programa A Convivir Se Aprende

Jornada de Formación Regional A Convivir Se Aprende Valparaíso

El encuentro reunió a encargados de convivencia y equipos de gestión para promover la pedagogización de la convivencia en las escuelas.

Quillota, 29 de mayo.- Con el objetivo de fortalecer la articulación entre los equipos de convivencia escolar y de integrar la convivencia educativa en el currículo escolar, se realizó en Quillota el Encuentro Regional de Formación para la Pedagogización de la Convivencia Educativa,  en el marco de la implementación del Programa A Convivir Se Aprende. La jornada convocó a representantes de escuelas de distintas comunas de la región de Valparaíso, así como autoridades ministeriales y académicas.

Por primera vez, este encuentro regional se realiza en una comuna al interior de la región. Esta decisión buscó descentralizar las instancias formativas y acercarlas a diversos territorios. En este sentido, la jefa provincial de Educación de Quillota-Petorca, Marta Renard, valoró que la actividad se realizara en Quillota, señalando que “es una muy buena instancia de interacción entre comunidades educativas y de llevar a materia concreta el concepto de la pedagogización de la convivencia escolar”.

La apertura estuvo encabezada por el seremi de Educación de Valparaíso, Juan Pablo Álvarez, quien destaca el alcance territorial del programa en la región. “A Convivir Se Aprende, se despliega por cada una de las provincias y es por eso que estamos acá en la comuna de quillota, en una nueva jornada regional de formación, donde abordamos la pedagogización de la convivencia, no solo desde el sentido formativo y cotidiano, sino que también incorporarlo dentro de las prácticas pedagógicas y las planificaciones curriculares que hacen las comunidades educativas”.

Este encuentro de A Convivir Se Aprende, es uno de los componentes del programa, que forma parte del Plan de Reactivación Educativa del Ministerio de Educación, implementado en la región por el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva y el Programa de Apoyo a la Convivencia Escolar (PACES) de la Escuela de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Durante la jornada, se abordaron los fundamentos de la pedagogización de la convivencia, las condiciones institucionales necesarias para su implementación y los elementos de gestión educativa que permiten consolidar este enfoque. El trabajo se desarrolló en tres bloques formativos que incluyeron exposiciones, reflexiones colectivas y actividades interactivas. 

Al respecto, Héctor Opazo, coordinador regional del programa A Convivir Se Aprende y parte del equipo ejecutor de la PUCV, indicó que “el objetivo es que las comunidades educativas encuentren herramientas para articular el trabajo entre el encargado de convivencia escolar con las Unidades Técnico-Pedagógicas para que así estas prácticas se visualicen en el trabajo en el aula”. 

Uno de los participantes del encuentro, Jaime Santana, trabajador social del Liceo Politécnico de Quintero, quien comentó que la jornada fue un espacio valioso para recoger aprendizajes tanto desde la investigación como desde la experiencia en terreno. “Los insumos de esta instancia tanto para los equipos de gestión como para todos los actores de las comunidades educativas, son muy significativas”

Este encuentro busca avanzar hacia una convivencia escolar entendida como un proceso articulado entre estamentos y sostenido por prácticas colaborativas al interior de las escuelas.